Reflexiones después del Mes de la Lucha contra la Polio
Octubre fue un mes intenso para quienes estamos involucrados en la campaña PolioPlus. Hubo actividades, reuniones, ideas, entusiasmo y también algunos contratiempos. Pero al mirar lo que vivimos durante estas semanas, me quedo sobre todo con la satisfacción de ver a tantos rotarios comprometidos con una causa que Rotary ha hecho suya desde hace décadas.
Me sorprendió gratamente la creatividad de nuestros clubes. Algunos organizaron charlas en colegios, otros prepararon encuentros deportivos, actividades solidarias o campañas de difusión. Hubo quienes llevaron el mensaje de End Polio Now a las pantallas de nuestras calles y hasta apareció un simpático panda que se convirtió en una manera distinta de hablar de la polio.
No todas las iniciativas pudieron realizarse como estaban previstas. La lluvia nos obligó a modificar algunos planes, pero eso también es parte de la vida rotaria. Lo importante es que las ganas de participar siguen presentes.
Sin embargo, si tuviera que elegir uno de los momentos más especiales de este mes, sería nuestro almuerzo distrital PolioPlus.
Fue una alegría encontrarnos en La Florida con amigos rotarios de distintos clubes, compartir una mesa y sentir que, más allá de nuestras reuniones habituales, formamos parte de algo mucho más grande.
Me emocionó especialmente ver la alegría de los clubes que recibieron el reconocimiento EGD Dr. Luis Calvo Mackenna. Ver a sus representantes recibir el premio, compartir su satisfacción y sentirse reconocidos por el trabajo realizado fue uno de esos momentos que nos recuerdan por qué vale la pena dedicar tiempo y esfuerzo a Rotary. Porque detrás de cada reconocimiento hay personas, clubes y muchas horas de trabajo que no siempre se ven.
Y, por supuesto, tuvimos el privilegio de compartir con Jennifer Jones, quien nos trajo su alegría, su cercanía y esa capacidad tan especial de transmitir la amistad a través del servicio. Sus historias nos llenaron el corazón, pero también nos hicieron pensar.
Recuerdo especialmente cuando nos habló de las mujeres, y también de un hombre, que perdieron la vida mientras trabajaban por llevar la vacunación contra la polio a quienes más la necesitaban. Personas que salieron un día de sus hogares para proteger a otros niños y que nunca regresaron.
Y la historia de aquella joven que contaba los días para cumplir la mayoría de edad y poder continuar la tarea de su hermana, cuya vida había sido truncada precisamente por servir a esta causa. Es difícil escuchar algo así sin conmoverse. Esa joven nos recordó que el compromiso con la erradicación de la polio no es solamente una campaña institucional: para algunas familias es una causa por la que han entregado lo más querido.
Como pediatra, esta campaña tiene para mí un significado especial. Conocí una época en que las consecuencias de la poliomielitis todavía estaban presentes en nuestra sociedad. Hoy muchos niños, y también sus padres, apenas saben de qué enfermedad estamos hablando. Eso es una buena noticia, pero también encierra un riesgo: que olvidemos por qué debemos seguir vacunando y por qué todavía necesitamos terminar el trabajo.
Los casos que siguen apareciendo en el mundo nos recuerdan que estamos cerca, pero aún no hemos llegado a la meta. Y después de escuchar esas historias, siento todavía con más fuerza que tenemos una responsabilidad con quienes han entregado tanto para llegar hasta aquí.
Y aquí quisiera detenerme un momento y hacerte una pregunta a ti, que estás leyendo estas líneas: después de conocer estas historias, de saber lo que hemos avanzado y lo que todavía nos falta, ¿no te gustaría hacerte socio de la Sociedad PolioPlus?
No se necesita una gran fortuna ni realizar hazañas extraordinarias. Basta con decidir que queremos ser parte de este esfuerzo y comprometernos con un aporte periódico, de acuerdo con nuestras posibilidades. Es una manera sencilla de acompañar, desde nuestro lugar en el mundo, a quienes siguen trabajando para que ningún niño vuelva a sufrir esta enfermedad.
Por eso quisiera que el entusiasmo que vivimos en octubre no se apague ahora que comienza noviembre. Que sigamos hablando de PolioPlus en nuestros clubes, invitando a nuevos integrantes a la Sociedad PolioPlus, realizando aportes y buscando maneras de involucrar a nuestras comunidades.
Y ya tenemos una próxima oportunidad para reunirnos: el 3 de abril de 2027 tendremos nuestro Bingo Distrital PolioPlus. Espero que sea una gran fiesta rotaria, una ocasión para compartir con nuestras familias y amigos y, naturalmente, para seguir reuniendo recursos para la erradicación de la polio. Desde ya, los invito a reservar esa fecha.
Quiero agradecer a todos quienes hicieron posible este mes. A los clubes que organizaron actividades, a quienes colaboraron en silencio, a nuestros asistentes de gobernador, a los equipos de La Fundación Rotaria y a cada socio que aportó tiempo, ideas o recursos.
Me queda la impresión de que octubre nos permitió algo más que difundir nuestra campaña. Nos permitió reencontrarnos alrededor de una causa común, conocer lo que están haciendo otros clubes y recordar que, cuando trabajamos juntos, podemos conseguir cosas extraordinarias.
Ojalá conservemos ese espíritu durante el resto del año.
Todavía nos falta para llegar a la meta, pero estoy convencido de que algún día podremos contarles a nuestros nietos que fuimos parte de la generación de rotarios que ayudó a terminar con la polio.
Y cuando llegue ese día, quisiera que cada uno de nosotros pueda mirar hacia atrás y decir, con la satisfacción de haber aportado su pequeño grano de arena:
«Yo soy parte de esta historia».
Y eso, sin duda, habrá valido la pena.
Cada club cuenta. Cada acción suma. Cada persona comprometida hace la diferencia.
Dr. Juan Villagrán Zúñiga
Presidente del Subcomité Distrital PolioPlus
Distrito 4340 · 2026–2027